Ya tenemos Estrella Cervantes: testimonios #yoEstrellaCervantes


La noticia abre esta web y puedes leerla aquí al completo: la Unión Astronómica Internacional dictamina que la Estrella Cervantes es el nombre asignado a un sistema estelar con 4 exoplanetas en la constelación del Altar (Ara).

Y algunas amigas y amigos de este proyecto, de la muchísima gente que desde el principio lo adoptó como SU proyecto, NUESTRO sueño, nos están dejando sus palabras. Gracias a todas las personas que lo habéis hecho posible, y avisamos: hay mucha más estrella Cervantes a partir de hoy, 15 de diciembre de 2015. Este proyecto quiere abanderar el conocimiento astronómico y la cultura universal para hablar de ciencia, de Cervantes, de la imaginación y de las realidades, incluso las que nos quedan tan lejos.

Te invitamos también a que nos hagas llegar tus impresiones, tus deseos, tu emoción. Estrella Cervantes es la estrella de todos.

Infographic displaying a breakdown of the winning names and brief descriptions of the chosen names. As announced on 15 December 2015, names for 31 exoplanets and 14 host stars, voted for by the public, were accepted and are to be officially sanctioned by the IAU. The winning names are to be used freely in parallel with the existing scientific nomenclature, with due credit to the clubs or organisations that proposed them.

Imagen: IAU – nota de prensa.

 

Prof Benjamin MontesinosBenjamín Montesinos Comino
Astrofísico, Punto de contacto en España de la IAU para la Divulgación de la Astronomía, Centro de Astrobiología 
Desde que la Unión Astronómica Internacional lanzó el concurso NameExoWorlds y un grupo de locos por la divulgación apostamos por poner a Cervantes y a sus personajes en el cielo, el proceso ha sido intenso, emocionante y el resultado totalmente gratificante. Muchas veces se dice que es más importante el camino que se hace en un viaje que la propia meta… en este caso ambos van a la par. En el camino hemos trabajado codo con codo personas de diversas instituciones. A muchos de nosotros nos une el enlace común de que la astronomía es nuestra forma de vida, desde la investigación, la docencia o la divulgación; también hemos tenido detrás al Instituto Cervantes, cuya labor de difusión de la cultura hispánica es bien conocida. Hemos trabajado con periodistas de prensa, radio y televisión, cuya ayuda ha sido fundamental para que nuestra propuesta haya salido adelante, y contamos con la inestimable ayuda de Antonio Fraguas, Forges, que nos hizo una viñeta especial el día 29 de septiembre, aniversario del nacimiento de Cervantes.

Si el viaje ha sido apasionante, la llegada no lo ha sido menos. La propuesta que encauzó el Planetario de Pamplona ha sido la más votada entre todas las seleccionadas. La alegría que hemos sentido al saber que el esfuerzo de tantos meses ha dado fruto es inmensa. Para un astrónomo como yo, nacido en Alcázar de San Juan, ‘corazón de la Mancha’, es todo un honor y un placer haber puesto mi granito de arena para que Cervantes junto a Don Quijote, Sancho, Dulcinea y Rocinante, tengan para siempre un hueco en la nomenclatura de los cuerpos celestes.

 

javiergorgasJavier Gorgas
Astrofísico, Universidad Complutense de Madrid, Presidente de la Sociedad Española de Astronomía
Esta ha sido una de las aventuras más apasionantes que hemos vivido desde la Sociedad Española de Astronomía en los últimos años. Una aventura en la que hemos aprendido como divulgadores y profesionales de la astronomía, medios de comunicación, humanistas y amantes de la literatura podemos trabajar juntos potenciándonos mutuamente hacia un fin único: poner a Cervantes y a sus personajes en el lugar que les correspondía entre las estrellas. Por el camino hemos recogido el reconocimiento de muchas personas y sectores (no ha habido ni una crítica), hemos reivindicado que la ciencia juega un papel central en la cultura y hemos constatado una vez más la pasión del público en general por la astronomía. Don Quijote y sus compañeros nos han ayudado a proclamar que existen muchos más mundos en el Universo, no peores que nuestra Tierra, como predijo Giordano Bruno. Y ahora, por fin, cuatro de estos intrigantes planetas están iluminados por la luz de una estrella similar a la nuestra y conocida con el, ya oficialmente astronómico, nombre de Cervantes.

 

annaboludaAnna Boluda
Periodista y responsable de comunicación de la Sociedad Española de Astronomía
La campaña para conseguir apoyos para Estrella Cervantes ha sido una experiencia increíble. Creo que nunca había trabajado con un equipo con tanto entusiasmo, y eso a pesar de que no teníamos ninguna certeza de nuestras posibilidades de éxito. Desconocíamos totalmente qué estaban haciendo nuestros ‘contrincantes’ en sus respectivos países, y además contábamos con unos medios limitados: un email que echaba humo, varias notas de prensa, las redes sociales y muchas, muchas ganas.

La creatividad desinteresada de Almudena M. Castro, que nos hizo un logo precioso, o de David Cabezas, que ilustró el sistema planetario y lo animó en vídeo, y la web creada por Javier Armentia, han sido regalos verdaderamente impagables. La complicidad de los medios de comunicación, que se volcaron a ayudarnos en la difusión de la propuesta, ha superado con creces lo que teníamos en mente cuando nos embarcamos en esta aventura. Y la sonrisa que llevamos dibujada en la cara todos los implicados desde que conocimos la buena noticia es la muestra innegable de que nos sentimos más que recompensados.

 

javierarmentiaJavier Armentia
Astrofísico, director del Planetario de Pamplona
Estrella Cervantes” permite comprobar que más allá de la habitual separación entre la ciencia y la sociedad, y entre las letras y las ciencias, podemos ilusionarnos con la idea de poner nombres como los de Cervantes, Quijote, Dulcinea, Sancho o Rocinante a mundos tan distantes que ni siquiera sabíamos de ellos hace unos años. Y conseguir, de la mano de los astrónomos de todo el mundo, que miles de personas hayan soñado con viajar a esos mundos como cada vez que leemos un libro viajamos a los universos de su autor. El viaje es el mismo, el del conocimiento. Y ahora luce en el cielo del Sur, con sus misterios para que otros sabios los descubran. En el viaje, la cultura, la participación, y Cervantes que es, sin duda, parte de nuestra herencia como especie en este pequeño planeta azul. Algo que nos da sentido a los que trabajamos en un planetario, una universidad o un observatorio, pero sobre todo a todas las personas que miran al cielo…

Por otro lado, participar en esta historia nos ha permitido volvernos a encontrar con buenos amigos, mejores científicos, estupendos divulgadores (y léase amigas, científicas, divulgadoras que suele haber más de ellas, por pura estadística…) y conocer a otras personas, las que han conseguido ir llenando estas páginas. Y a las que proponemos seguir utilizando esta estrella Cervantes para hablar de ciencia en un país que la necesita tanto.

 

miguelmaranonMiguel Marañón Ripoll
Filólogo, Instituto Cervantes

La estrella Cervantes del sabio Frestón

Todos los buenos amantes de la literatura hemos buscado siempre en el acto de leer los límites del espacio, bien el interior (que ansía encontrar las claves de nuestra manera de ser y de sentir), bien el exterior (que proyecta esa introspección hacia el firmamento que vemos, gracias a la ciencia cada vez mejor, y otros mundos y dimensiones que intuimos). La sabiduría que obtenemos en nuestras expediciones de la mente estriba en hacer esos viajes y volver con un mayor conocimiento, pero con los extravíos controlados. O, al menos, aprender a usar bien nuestra locura y siempre saber decir «yo sé quién soy».

Eso es lo que convierte, en mi opinión, a Cervantes (en especial en el Quijote por su radical modernidad) en un autor universal: nos hace reconocernos en nuestra locura, pero nos reafirma en nuestro escepticismo. Nos invita a comprender el desvarío ante las ilusiones y a elevarnos o sumergirnos con él; pero nos muestra siempre la otra cara que mantiene nuestros pies en la superficie y permite que nos aferremos, por extraviados que estemos, al «ojo, que es podenco»: a la realidad que nos impone la experiencia.
Poder mirar al cielo y saber que una de las luces del infinito lleva el nombre de Cervantes es un justo homenaje a nuestros yoes curiosos: excita nuestra pasión por lo desconocido y nos hace fabular sin cuento, y también nos admira saber que hemos llegado a dar ese nombre a una estrella (y el de cuatro personajes del Quijote a los planetas que orbitan en torno a ella) gracias a la observación precisa y minuciosa que otras personas han realizado con métodos no menos fantásticos o embriagadores para el profano.
Y es que los astrónomos son magos, o lo parecen a los ojos de aquellos que no comprendemos la tecnología avanzada que manejan. Nuestra locura ve en ellos auténticos sabios Frestones, que del mismo modo que desenmascaran nuestras ilusiones haciendo desaparecer los libros-patraña, son capaces de extraer casi todo lo que saben de nuestro firmamento simplemente observando y analizando luz.
Estos fantásticos Merlines, «príncipes de la Mágica y monarcas y archivos de la ciencia zoroástrica» nos han sacado de la cueva de Montesinos y nos han apeado de Clavileño. Pero han elevado a los cielos a Cervantes y a sus Dulcinea, Rocinante, Quijote y Sancho y, con ello, han dado nuevas alas a nuestra imaginación y a nuestra capacidad de anticipación desde las nuevas bases de conocimiento que nos proporciona la ciencia.

Siempre seremos quijotes mirando allá lejos para mejorar lo que tenemos aquí cerca. Y aunque los sueños sueños son, ¿qué es la vida sin esas ilusiones? Cervantes, con su retrato de nuestra dualidad —la locura y sus afanes y la discreción y la reflexión serena— merecía que lo viésemos allá arriba, al contemplarnos perplejos en el azul estrellado.

nievesgordonNieves Gordón
Periodista, responsable de comunicación del Planetario de Pamplona
No siempre pasa pero esta vez el esfuerzo, nuestro empeño y dedicación han tenido su recompensa. Cervantes y sus inseparables compañeros de viaje ya tienen su estrella Muchas gracias a todos los que nos habéis apoyado y está muy bien que las letras y las ciencias compartan protagonismo en el los cielos.
fernandojaureguiFernando Jáuregui,
Astrofísico del Planetario de Pamplona
En el Planetario de Pamplona recordaremos el verano de 2015 como aquel en el que hablamos de Cervantes, del Quijote y de sus personajes universales. Y lo hicimos refiriéndonos a nuestra gran pasión, la Astronomía. Siempre hemos defendido la existencia de una sola cultura en donde la Ciencia es una parte capital de la misma y a lo largo de este verano hemos podido poner de manifiesto esta convicción y compartirla con muchos ciudadanos de nuestro país.

Quiero agradecer a todos los que, con su voto, han conseguido que Cervantes pase a formar parte de los inmortales que viven en el cielo.

 

tvs-cervantesTeresa Valdés-Solís Iglesias
Física, Instituto Nacional del Carbón, CSIC
GUAY!!!Eso fue lo primero que pensé al conocer la noticia de que lo habíamos conseguido. Estoy muy contenta porque es una iniciativa que siento como propia pues a pesar de no pertenecer a ninguna de las entidades que proponían el nombre de Estrella Cervantes hice campaña activa a su favor. Esto me va a permitir también rentabilizar mi camiseta, pegatinas y demás merchandising. Ahora volveré a contarles a los niños la historia del Quijote y de Cervantes, les recordaré que queríamos que Cervantes tuviese una estrella y que lo hemos conseguido. Tiene toda la pinta de ir a convertirse en una historia de “abuelo cebolleta”.. pues sí, ¡y a mucha honra!

 

eugeniomfaEugenio Manuel Fernández Aguilar
Físico, Profesor de Ciencias en Secundaria en las Salesianas de Rota.
La estupenda noticia de que finalmente el sistema mu Ara reciba el nombre de Cervantes no es un tema baladí. Se trata de un resultado de importancia extraordinaria y de alcance universal. Los países de habla hispana debemos sentirnos de enhorabuena, más teniendo en cuenta de que estamos celebrando el año cervantino.Para mí la Estrella Cervantes ha supuesto una satisfacción enorme, tanto en el plano profesional como personal. El ver tanta gente unidad proveniente de tantos sectores distintos de la sociedad y con ideas distintas me ha hecho recuperar la confianza en el ser humano.Los docentes nos sentimos éticamente obligados a realizar actividades de unificación entre el Quijote y las disciplinas afines a la Astronomía. Tenemos ahora la oportunidad para gritar a viva voz que la cultura no conoce materias académicas, ciencia se escribe con «c» de cultura.

 

puraturaAlmudena M. Castro
Diseñadora, divulgadora y música.
 Ha sido una alegría conocer la noticia. Quizás no sean tiempos de lancear gigantes, ¡pero aún podemos ponerle nombre a las estrellas!
Por mi parte, me ha encantado poder aportar mi granito de grafito a esta campaña: un dibujo encendido por la, entonces, bonita idea del Pamplonetario y que a partir de hoy ya representa algo real. Una gran noticia, en definitiva.
jcgarciabayonasJ.C. García-Bayonas
Profesor de Ámbito Científico-Tecnológico en Instituto Público
Una alegría inmensa. Eso es lo que he sentido.Yo no soy de competir, pero esta iniciativa me cautivó cuando Laura Morrón pensó que era una oportunidad única para trabajar en colegios e institutos. Yo espero que esto no haya hecho más que empezar. Espero que nuestra Estrella Cervantes sea el punto de partida de un trabajo coordinado entre profes expertos en Letras, profes expertos en Arte, profes expertos en Ciencia… ¡profes todos ellos, soñando por una cultura global!Poco más que decir. Bueno si, una cosica más. Se me ha ocurrido que este año la estrella del belén, que hago con mi hija y mi hijo, sea la Estrella Cervantes; y que en su cola haya cuatro preciosos puntitos luminosos: Dulcinea, Rocinante, Quijote y Sancho. ¿Alguien más se atreve?

Gracias a todos los que habéis votado y colaborado para que este proyecto se haga realidad. Saludos y… ¡una alegría inmensa he sentido!

 

lauramorronLaura Morrón
Física, divulgadora, educadora
 Lo hemos conseguido. Soy consciente de que ya habíamos triunfado, de que esta experiencia nos había enriquecido en muchos aspectos pero, nos guste o no, el éxito dependía del nombre que adoptase la estrella. Y nuestra estrella se llama Cervantes.Me invade un sentimiento de felicidad compartida. Pienso en la ilusión que sentirán todas las personas, que son muchísimas, que lo han hecho posible, en cómo Cervantes, nuestra estrella, nos recordará que el esfuerzo tiene recompensa.También pensé en la divulgación, en la potente herramienta que es nuestro sistema planetario para acercar la ciencia y la cultura. Hoy no hemos llegado a la meta sino que empezamos a andar. Todo el trabajo que se ha hecho no perderá su validez, al contrario, podremos someterlo a una mejora continua. La web de la Estrella Cervantes será la web de un sistema planetario que es más nuestro que ningún otro, que nos hemos ganado.Cuando estéis bajo el cielo estrellado y veáis una estrella fugaz, no pidáis un deseo. Hay otra estrella en ese cielo que os recuerda que, cuando se persigue un sueño, hay que trabajar duro para hacerlo realidad.

 

ivanrivera
Iván Rivera
Ingeniero y divulgador. Y padre feliz.
¿Lo hemos conseguido? ¡Lo hemos conseguido! Es una sensación alucinante: participar con un poquito de esfuerzo en una aventura colectiva y mundial y ver, al cabo del tiempo, como la ilusión vertida se transforma en una realidad maravillosa. ¡Cervantes tiene una estrella! ¡Nuestra cultura, un poquito de nosotros, está ahí arriba! Verás las caras de mis niños cuando se lo cuente…Espero que no sea el exceso de entusiasmo el que habla, pero ¡ahora solo nos falta un Clavileño! Viajemos hasta allí y veamos a Dulcinea, Rocinante, Quijote y Sancho junto a Cervantes con nuestros propios ojos. No puede ser tan complicado, ¿verdad? ¿Verdad?

 

angellopezsanchezÁngel R. López-Sánchez
Astrofísico y divulgador del Observatorio Astronómico Australiano y de la Universidad de Macquarie (Sidney, Australia)
Desde que el Presidente de la SEA, Javier Gorgas, me habló de la campaña #YoEstrellaCervantes en junio mientras disfrutábamos de unas cervezas durante el II Congreso Pro-Am en Alcalá la Real (Jaén), he tomado este proyecto como una batalla propia. He intentando difundirla todo lo posible, animando a amigos, colaboradores, estudiantes, lectores de mis blogs en inglés o en español, en España o en Australia, seguidores en medios sociales, e incluso “sobornado” con tortillas españolas a mis compañeros del Observatorio Astronómico Australiano, para que se uniesen a esta iniciativa y votasen por ella. La idea de mezclar ciencia y literatura, arte y tecnología, imaginación e historia, desarrollando un cuento científico-artístico donde cada parte de los diversos campos del conocimiento humano pesan igual en la narración, es algo que deberíamos hacer mucho más a menudo. Tanto por parte de los científicos para “humanizarnos” ante la sociedad y alejarnos de algunos tópicos arcaicos, como por parte de las humanidades y los artistas para acercarse a la ciencia como una parte más de la Cultura de la Humanidad.Quiero aprovechar estas líneas para felicitar a todos los que habéis hecho posible esta realidad: llevar a Cervantes y su obra, y la cultura española, a las estrellas. Bajo la batuta de Javier Armentia, Javier Gorgas, Benjamín Montesinos, Juan Antonio Belmonte y Miguel Marañón, con mención especial a Anna Boluda, muchos otros astrónomos, científicos, literatos y divulgadores entusiasmados con este proyecto hemos sabido transmitir nuestra ilusión y fascinación por poner a Cervantes en el cielo. Pero, por supuesto, esto no se habría conseguido sin la contribución personal de cada una de las personas que han votado de forma individual para que este sueño se cumpla. En este mismo momento, recién conocida la noticia, me encuentro en una nube de felicidad por el éxito que la Astronomía y la Cultura española han conseguido gracias a la unión de todos. Y es justamente esto lo que también quiero destacar aquí: la enorme fuerza conjunta que tenemos los españoles al combinar todo el potencial individual en busca de alcanzar una meta común.La próxima vez que me halle bajo el rico firmamento del Hemisferio Sur y mire a la región cercana del centro de la Vía Láctea volveré a buscar a esa estrellita perdida en la constelación del Altar y saludaré directamente a Don Miguel y a su cohorte de planetas, cuyos nombres ya nunca podremos olvidar.

 


Si quieres sumar tu voz a las voces de este equipo, puedes escribirnos a consulta@estrellacervantes.es. Mándanos tu comentario y una foto. Estaremos encantado de ponerla aquí. Seguro que si eres alguna de las 38.503 personas que han votado, te mereces nuestro agradecimiento y que podamos leer tu testimonio.